Cuba es uno de los países más conocidos y controvertidos del Caribe. Desde el triunfo de la Revolución cubana en 1959, la isla ha permanecido bajo un sistema socialista dirigido por el Partido Comunista de Cuba.
Durante décadas, Fidel Castro concentró el poder político del país. Posteriormente fue sustituido por su hermano Raúl Castro y, desde 2018, Miguel Díaz-Canel ocupa la Presidencia. Sin embargo, el sistema político continúa controlado por un único partido. Además de la censura y la persecución de opositores, la dictadura de Cuba ha establecido medidas muy particulares: vigilancia organizada por barrios, libretas para comprar alimentos, prohibiciones para hospedarse en hoteles y hasta restricciones para celebrar la Navidad.
Estas son diez de las cosas más extrañas de la dictadura cubana. Algunas continúan vigentes y otras pertenecen principalmente a la época de Fidel Castro.
1. En las elecciones puede existir un solo candidato por puesto
Cuba celebra elecciones periódicamente, pero estas no funcionan como las de una democracia multipartidista.
En las elecciones para la Asamblea Nacional normalmente se presenta un candidato por cada puesto disponible. Esto significa que los ciudadanos no pueden escoger entre candidatos de diferentes partidos, programas políticos o ideologías. El Partido Comunista de Cuba es el único partido legal con poder efectivo. Aunque oficialmente no presenta candidatos como lo haría un partido electoral tradicional, las comisiones encargadas del proceso están vinculadas con las organizaciones controladas por el sistema.
La Constitución cubana declara en su artículo 5 que el Partido Comunista es la “fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”. Por tanto, ninguna organización opositora puede competir libremente para sustituirlo en el Gobierno.
Esta es una de las principales razones por las que Cuba es considerada una dictadura de partido único.
2. Los vecinos pueden vigilarse mediante organizaciones del Gobierno
En 1960, Fidel Castro creó los Comités de Defensa de la Revolución
, conocidos popularmente como CDR.
Estos comités fueron establecidos en prácticamente todos los barrios del país. Sus integrantes colaboran en campañas de vacunación, donaciones de sangre, limpieza comunitaria y preparación ante huracanes. Sin embargo, los CDR también fueron concebidos como un sistema de “vigilancia revolucionaria”. Durante décadas, sus representantes recopilaron información sobre los habitantes de cada barrio: quién visitaba sus casas, cuáles eran sus opiniones políticas y si participaban en actividades consideradas contrarias a la Revolución.
Los informes de los CDR podían influir en las oportunidades laborales, educativas y políticas de una persona. Por esta razón, sus críticos los describen como los “ojos y oídos de la Revolución cubana”. El resultado es una forma de vigilancia social en la que los propios vecinos pueden informar sobre las actividades de otros residentes.
3. Cada familia tiene una libreta para comprar alimentos
| En 1962, el Gobierno cubano creó la Libreta de Abastecimiento, un pequeño documento asignado a cada familia. |
En la libreta se registran los productos subsidiados que corresponde comprar a cada integrante del hogar. Entre ellos pueden encontrarse arroz, azúcar, frijoles, aceite, pan, huevos y otros alimentos básicos.
El objetivo oficial del sistema era distribuir equitativamente los productos disponibles y garantizar una cantidad mínima de alimentos a toda la población. Sin embargo, las cantidades entregadas mediante la libreta generalmente no alcanzan para cubrir todas las necesidades mensuales de una familia. Además, algunos productos llegan tarde, en cantidades reducidas o simplemente no están disponibles. Aunque fue creada como una medida temporal durante los primeros años de la Revolución, la libreta de racionamiento de Cuba continúa utilizándose más de seis décadas después.
4. Durante años los cubanos no podían hospedarse en hoteles de su propio país
Durante una parte importante del Gobierno de Fidel Castro, muchos hoteles y complejos turísticos estaban reservados exclusivamente para extranjeros. Un ciudadano cubano podía trabajar en un hotel, limpiar sus habitaciones o atender a los turistas, pero no podía hospedarse allí, aunque tuviera dinero suficiente para pagarlo.
Esta separación llegó a ser denominada “apartheid turístico” por sus críticos. También existieron playas, servicios y establecimientos destinados principalmente a visitantes extranjeros. La restricción buscaba controlar el contacto entre los turistas y la población, además de proteger la industria que generaba las divisas que necesitaba el Estado.
En marzo de 2008, el Gobierno de Raúl Castro eliminó oficialmente la prohibición. Desde entonces, los cubanos pueden hospedarse en hoteles, aunque los elevados precios continúan haciéndolos inaccesibles para una gran parte de la población.
5. Para salir del país se necesitaba un permiso especial
Durante más de cincuenta años, los cubanos no podían viajar libremente al extranjero únicamente con su pasaporte. Además de conseguir una visa del país de destino, necesitaban una autorización del Gobierno conocida popularmente como “tarjeta blanca” o permiso de salida.
Las autoridades podían negar el permiso a médicos, científicos, deportistas, profesionales, opositores o personas consideradas importantes para el Estado. Muchas familias permanecieron separadas porque alguno de sus integrantes no recibió autorización para abandonar la isla. También se exigía en determinados casos una carta de invitación procedente del extranjero.
La obligación general de obtener el permiso de salida fue eliminada en enero de 2013. No obstante, las autoridades todavía pueden restringir los viajes de opositores, periodistas independientes y personas consideradas de interés público.
6. Los cubanos no podían comprar libremente teléfonos celulares y computadoras
Actualmente parece normal que cualquier persona pueda comprar un teléfono móvil o una computadora. Sin embargo, durante años estos artículos estuvieron fuertemente restringidos en Cuba.
Los ciudadanos comunes no podían contratar legalmente determinados servicios de telefonía móvil y la venta de computadoras estaba limitada. El acceso se concentraba en instituciones estatales, empresas y personas especialmente autorizadas.
En 2008, Raúl Castro eliminó varias de estas prohibiciones y permitió que los cubanos compraran computadoras y contrataran teléfonos celulares. Aunque la propiedad de estos equipos dejó de estar prohibida, sus precios eran extremadamente elevados en comparación con los salarios cubanos. La reforma demuestra hasta qué punto el Estado llegó a controlar objetos tecnológicos que en otros países eran considerados productos de uso cotidiano.
7. Cuba tuvo dos monedas diferentes al mismo tiempo
| Durante casi tres décadas, Cuba utilizó simultáneamente dos monedas principales: el peso cubano (CUP) y el peso cubano convertible (CUC). |
Los trabajadores generalmente recibían sus salarios en pesos cubanos, mientras numerosos productos importados, servicios turísticos y artículos de mejor calidad se vendían en CUC. Esta situación generó profundas desigualdades. Las personas que trabajaban en el turismo o recibían dinero de familiares en el extranjero tenían acceso a una moneda mucho más valiosa que la utilizada para pagar la mayoría de los salarios estatales.
Un médico o un profesor podía ganar menos que un trabajador del sector turístico que recibiera propinas en moneda convertible.
El CUC fue eliminado en 2021 mediante una reforma monetaria. Sin embargo, aparecieron establecimientos que aceptan pagos mediante tarjetas respaldadas por monedas extranjeras, conocidas como tiendas en **moneda libremente convertible (MLC)**.
En la práctica, el acceso a dólares, euros o remesas continúa marcando una gran diferencia entre las familias cubanas.
8. El Gobierno puede restringir Internet durante protestas
Cuba fue uno de los últimos países de América Latina en ofrecer acceso generalizado a Internet móvil. El servicio de datos para la población comenzó a expandirse especialmente desde 2018. La principal empresa de telecomunicaciones, ETECSA, pertenece al Estado. Esto permite que el Gobierno ejerza un fuerte control sobre la infraestructura de comunicaciones.
| Durante las protestas nacionales del 11 de julio de 2021, se registraron interrupciones de Internet y restricciones en el acceso a redes sociales y aplicaciones de mensajería. |
Las autoridades también pueden bloquear páginas de noticias independientes y suspender de manera selectiva los servicios de activistas, periodistas y opositores. Además, Cuba estableció normas que permiten sancionar determinadas publicaciones en Internet cuando el Gobierno considera que difunden información falsa, alteran el orden público o perjudican la imagen del Estado. De esta manera, un teléfono móvil puede facilitar la denuncia de problemas sociales, pero también convertirse en una fuente de vigilancia y posibles sanciones.
9. La Navidad estuvo eliminada del calendario oficial durante casi 30 años
En 1969, Fidel Castro eliminó la Navidad como día festivo oficial. La decisión fue justificada por la necesidad de mantener a los trabajadores concentrados en la gran zafra azucarera de 1970. La medida también coincidía con el carácter oficialmente ateo que adoptó el Estado cubano y con las tensiones existentes entre el Gobierno revolucionario y las instituciones religiosas.Las celebraciones privadas no desaparecieron completamente, pero el 25 de diciembre dejó de ser un día feriado nacional. Numerosos símbolos y actividades religiosas también perdieron presencia en los espacios públicos. La Navidad fue restablecida como día festivo en 1997, como gesto previo a la histórica visita del papa Juan Pablo II a Cuba en enero de 1998.
Esto significa que una generación de cubanos creció sin conocer la Navidad como celebración pública oficial.
10. Criticar públicamente al Gobierno puede terminar en prisión
La Constitución cubana reconoce determinados derechos de expresión y reunión, pero estos se encuentran condicionados por la protección del sistema socialista. Los medios de comunicación nacionales están controlados por el Estado o por organizaciones vinculadas al Partido Comunista. No existe una televisión nacional opositora ni una prensa privada independiente legalmente reconocida.
Periodistas, artistas, activistas y ciudadanos que critican al Gobierno pueden enfrentar vigilancia, interrogatorios, detenciones temporales, prohibiciones de viaje o procesos judiciales. Después de las manifestaciones del 11 de julio de 2021, cientos de participantes recibieron condenas de prisión. Algunas personas fueron acusadas de delitos como desórdenes públicos, desacato, sedición o atentado.
El Gobierno sostiene que sanciona actos delictivos y acciones financiadas desde el extranjero. Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional afirman que las autoridades utilizan las leyes para castigar la protesta pacífica y silenciar la disidencia.
Esta situación explica por qué las manifestaciones públicas contra el sistema siguen siendo poco frecuentes, incluso durante periodos de apagones, escasez de alimentos y dificultades económicas.
¿Cuba continúa siendo una dictadura?
Cuba sigue funcionando como un Estado socialista de partido único. Miguel Díaz-Canel es el presidente, pero el Partido Comunista conserva el control de las instituciones políticas, las organizaciones oficiales y los principales medios de comunicación.
No existen elecciones presidenciales directas y competitivas entre candidatos de diferentes partidos. Tampoco hay posibilidades legales de que una organización opositora participe libremente y reemplace al Partido Comunista mediante elecciones nacionales. Freedom House clasifica a Cuba como un país “no libre”, mientras organizaciones internacionales denuncian detenciones arbitrarias, censura y persecución de opositores.
El Gobierno cubano rechaza la descripción de dictadura y afirma que su sistema representa una democracia socialista. También responsabiliza al embargo y a las sanciones de Estados Unidos por una parte considerable de las dificultades económicas del país.
Las sanciones estadounidenses tienen efectos reales sobre el comercio, las finanzas y el acceso de Cuba a recursos internacionales. Sin embargo, no explican por sí solas la prohibición de partidos opositores, el control de la prensa ni las restricciones contra las protestas.
¿Por qué circulan tantos automóviles antiguos en Cuba?
Aunque no es una ley de la dictadura, otra de las mayores curiosidades de Cuba es la enorme cantidad de automóviles estadounidenses fabricados durante las décadas de 1940 y 1950.
Después de la Revolución cubana y del establecimiento del embargo estadounidense, importar automóviles y piezas desde Estados Unidos se volvió extremadamente difícil. El Gobierno también mantuvo durante décadas fuertes restricciones sobre la compraventa e importación de vehículos. Como resultado, muchas familias conservaron los automóviles existentes antes de 1959. Los propietarios aprendieron a repararlos utilizando piezas adaptadas de otros vehículos, motores soviéticos y componentes fabricados artesanalmente.
Actualmente, estos automóviles clásicos se han convertido en una de las imágenes más reconocidas de La Habana y en una importante atracción turística.
En fin...
Las elecciones con un solo candidato por puesto, la vigilancia organizada en los barrios, las libretas de racionamiento y la antigua prohibición para utilizar hoteles muestran hasta qué punto el Gobierno cubano ha intervenido en la vida cotidiana de la población.
Varias de las restricciones más extrañas fueron eliminadas durante las reformas de Raúl Castro. Los cubanos ahora pueden comprar teléfonos celulares, hospedarse en hoteles y viajar sin solicitar la antigua tarjeta blanca.
Sin embargo, el elemento central del sistema permanece: el Partido Comunista continúa siendo la única fuerza política autorizada para dirigir el Estado.
Cuba combina una historia fascinante, una fuerte identidad cultural y logros reconocidos en determinadas áreas sociales con un sistema político que limita severamente la competencia electoral, la libertad de prensa y la oposición organizada.
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